

«…Del buen suceso que el valeroso don Quijote tuvo en la espantable y jamás imaginada aventura de los molinos de viento… donde se descubren treinta, o pocos más, desaforados gigantes, con quien pienso hacer batalla y quitarles a todos las vidas, con cuyos despojos comenzaremos a enriquecer; que ésta es buena guerra, y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra.
-¿Qué gigantes? -dijo Sancho Panza.
-Aquellos que allí ves -respondió su amo- de los brazos largos, que los suelen tener algunos de casi dos leguas.
-Mire vuestra merced -respondió Sancho- que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que, volteadas del viento, hacen andar la piedra del molino.
-Bien parece -respondió don Quijote- que no estás cursado en esto de las aventuras: ellos son gigantes; y si tienes miedo, quítate de ahí, y ponte en oración en el espacio que yo voy a entrar con ellos en fiera y desigual batalla…»
Don Quijote de la Mancha, Miguel de Cervantes Saavedra
Desde hace 18 años muchos hemos visto a Juan Trump como el Ingenioso Hidalgo, pero este Nuevo Hidalgo tiene muchos Sanchos, eso si… todos iguales al original y en su percepción torcida Dulcinea es nuestra patria, la damisela en desgracia que hay que salvar.
Cada mañana vemos las locuras del emperador y todo parece bien mientras solo lo podamos percibir como lo que es; un simplón programa de entretenimiento como lo era El Club del Hogar, Siempre en Domingo o en un contexto más actual, todos esos programas matutinos de entretenimiento.
Pero lo del día de hoy fue un espectáculo de «Stand Up», con la participación estelar de todo el elenco surrealista que parecen salidos de una serie cómica… perdón… si lo son. Nadie en su sano juicio puede pensar que esos individuos son periodistas en la vida real. Pero la cereza del pastel fue «informar» que llegó de forma «anónima» al Palacio del Emperador, un «Documento Confidencial» que los Servicios de Inteligencia Imperial no «analizaron» debidamente y permitieron que Juan Trump en su megalomanía hiciera publico con nombres y detalles. Todo parece indicar -indistintamente que le den validez a un documento «anónimo» sin verificar-, que nadie en palacio sabe que nuestra bella Dulcinea nos permite la libre asociación y organización pacifica.
Debemos de temer cuando el que tiene las riendas del país quiere pelear con molinos de viento. Y tenemos que comenzar a cubrirnos cuando les pone nombre a todos, porque pueden traer acontecimientos que le duelan a nuestra bella Dulcinea por regresar a una Santa Inquisición encabezada por algún Sancho.